Artículos Vlogger de FLOS MARIAE

Buenos días

   Hola amigo; soy Victoria Bellido Durán, componente del grupo musical Flos Mariae, y hoy voy a darte mi opinión sobre el tema que he titulado “Buenos días”.

   Amigo, tú necesitas afecto. ¡Sí, tú! al igual que todo el mundo.

   Puede que no te hayas parado nunca a pensarlo, pero hasta el ser humano más fuerte, valiente, sabio o independiente, necesita, espera, anhela recibir afecto. Por que las personas son sociables, y por eso mismo las personas más felices son aquellas que sienten, dan y reciben afecto. ¿Y sabes qué? Yo quiero, deseo que seas feliz, por eso estoy haciendo este videovlog; porque la felicidad es posible y está al alcance de tu mano.

   Sí, ¡claro que sí!, depende de ti y tu voluntad, a pesar de las situaciones o circunstancias que estés viviendo. ¿Quieres salvar o establecer por primera vez una buena y afectiva relación familiar?

   Si tu caso es como el de tantos jóvenes, que sólo coinciden con sus padres pocos minutos al día, y ni siquiera hablan, te digo que puedes cambiar tu relación con ellos. Es probable que al principio te resulte difícil empezar a comunicarte por la falta de costumbre, pero tranquilo; si tienes persistencia, el tiempo estará a tu favor, porque ninguna buena relación nace de la noche a la mañana.

   Así que ahí van unos tips; por la mañana, cuando te levantes, cuando veas a tus padres, dales un beso y salúdales con un “buenos días”. ¡Perfecto! ¡Eso es suficiente para empezar!, porque vale más un gesto que mil palabras.

   Haz lo mismo por la noche. Antes de acostarte, despídete de ellos con un beso y un “buenas noches”.

   No olvides hacer exactamente lo mismo con tu Madre del cielo, la Virgen María, y el Niño Jesús; dales un beso y un saludo por la mañana y por la noche. Y si quieres, repites.

   Haz esto y verás como tus días, tu vida… comienza a cambiar.

  Debes interesarte por tu familia, por los que te rodean: padres, hermanos, abuelos… Y ese afecto que das y darás, tarde o temprano, va a ser correspondido, y va a cambiar tu visión de la vida, porque tú vives para ser feliz y hacer felices a los que te rodean.

   Amigo mío, gracias, ¡y muy buenos días!

   Siempre adelante con la fe.

Victoria Bellido Durán
© copyright 

2- Blanco y negro

 

   Vlog 2 – Blanco y negro

 Hola amigo; soy Victoria Bellido Durán, componente del grupo musical Flos Mariae, y hoy voy a darte mi opinión sobre el tema que he titulado “Blanco y negro”.

Antes de empezar, quiero aclarar que no tengo absolutamente nada contra ninguno de los colores mencionados; los uso como términos comparativos, para facilitar la comprensión del tema del que ahora voy a hablar.

Blanco y negro, dos colores con un contraste de por medio, totalmente extremista. Y sin embargo, existen en el mismo mundo. Cuando oímos hablar de ellos, sabemos a qué tono se refieren… no suponemos, ni nos imaginamos “matices” de estos colores, ¿verdad? Porque el blanco es blanco y el negro es negro; sino, dejan inmediatamente de serlo, y pasan a ser marfil o cualquier color oscuro.

Blanco y negro… lo mismo sucede con la bondad y maldad. Son los términos reales con los que se clasifican las personas mientras viven aquí en la tierra.

¿Pero… y si el blanco no es blanco puro? Pues que simplemente ya no es blanco, y pasa a ser marfil, beige u otro tono de la escala de colores, sin formar parte del primer adjetivo: blanco; porque éste, sólo se califica por la tonalidad fiel a su nombre y reglas.

¿Te parece extremista? Puede, pero es la pura realidad. En la vida solo hay dos bandos: el de los buenos y el de los malos: blanco contra negro; y tú, yo… ¡y todos!, sólo pertenecemos a uno de estos dos equipos.

No hay ninguno más… ninguno. No existen grupos como: los “semi blancos”, los “semi negros”, o “depende de con que ojos lo mires”, muy a pesar de lo que quieran creer algunos.

Tengo que serte franca, así que te diré que aunque no quieras, perteneces a uno, sólo a uno de estos dos equipos; no porque hayas firmado ningún documento, o porque lo hayan podido hacer otros por ti; sino por lo que firmas a lo largo de tu vida con tus obras, pensamientos y palabras. O sea, que tu conducta revela tu verdadera identidad.

Muchos lo que hacen es excusarse, procurando así calmar su conciencia, declarando cosas como…

—”Yo no hago daño a nadie, yo sólo vivo y dejo vivir”.

—”Quizás no soy un santo, pero no mato ni robo a nadie”.

—”El bien y el mal no existen, eso son ‘cuentos’ para niños”.

Puedes no estar seguro de muchas cosas, pero de lo que si puedes estar seguro es de que una conciencia bien limpia y en paz con Dios, vale más, mucho más, que todos los placeres desordenados que pueda permitirse nadie en la vida terrestre; porque una vez ese alguien esté muerto (seamos realistas, nadie vive en la tierra para siempre), cuando no disponga de un cuerpo con el que hacer las locuras que hacía antes, ni con el que entregarse a las pasiones desordenadas… ¿piensas que estará orgulloso de haber decidido libremente malvivir a su manera, un puñado de años, para terminar ardiendo eternamente en el infierno?

Por supuesto que eres libre de elegir, ¡y eso es lo bueno!, que por ser libre, tú decides hacer el bien o el mal; así que es tu libertad junto a tus hechos, quien, al traspasar el umbral de la muerte, te sentencia al Cielo o al Infierno; siendo Jesús, Dios, únicamente un juez.

A ver, quiero preguntarte… ¿Qué puede perder “alguien” siendo siempre bueno? ¿El placer sexual desordenado? ¿El creerse mejor que los demás por saltarse normas y reglas? Sólo el infierno eterno, y los placeres carnales, ilícitos y egoístas, que le condenan para siempre. ¿Crees verdaderamente que vale la pena vivir haciendo el mal, para que cuando una persona muera, termine en el infierno eterno?

Te aconsejo que uses correctamente de tu libertad, porque eso sólo puedes decidirlo tú mismo. Plantéatelo con la cabeza bien fría, y no dejándote llevar por las pasiones, emociones o placeres momentáneos.

Blanco y negro, bueno o malo; ¿qué quieres ser tú?

Amigo, gracias.

Siempre adelante con la fe.

Victoria Bellido Durán
© copyright 

1- Buenos días

 

   Vlog 1 – Buenos días

  Hola amigo; soy Victoria Bellido Durán, componente del grupo musical Flos Mariae, y hoy voy a darte mi opinión sobre el tema que he titulado: “Buenos días”.

Amigo, tú necesitas afecto; ¡sí, tú!, al igual que todo el mundo.

Puede que no te hayas parado nunca a pensarlo, pero hasta el ser humano más fuerte, valiente, sabio o independiente, necesita, espera, anhela recibir afecto; porque las personas son sociables, y por eso mismo, las personas más felices son aquellas que sienten, dan y reciben afecto. ¿Y sabes qué? Yo quiero, deseo que seas feliz, por eso estoy haciendo este videovlog; porque la felicidad es posible y está al alcance de tu mano.

Sí, ¡claro que sí!, depende de ti y tu voluntad, a pesar de las situaciones o circunstancias que estés viviendo.

¿Quieres salvar o establecer por primera vez una buena y afectiva relación familiar?

Si tu caso es como el de tantos jóvenes, que sólo coinciden con sus padres pocos minutos al día, y ni siquiera hablan, te digo que puedes cambiar tu relación con ellos. Es probable que al principio te resulte difícil empezar a comunicarte por la falta de costumbre, pero tranquilo; si tienes persistencia, el tiempo estará a tu favor, porque ninguna buena relación nace de la noche a la mañana.

Así que ahí van unos tips; por la mañana, cuando te levantes, cuando veas a tus padres, dales un beso y salúdales con un “buenos días”. ¡Perfecto!, ¡eso es suficiente para empezar!, porque vale más un gesto que mil palabras.

Haz lo mismo por la noche. Antes de acostarte, despídete de ellos con un beso y un “buenas noches”.

No olvides hacer exactamente lo mismo con tu Madre del cielo, la Virgen María, y el Niño Jesús; dales un beso y un saludo por la mañana y por la noche; y si quieres, repites.

Haz esto y verás como tus días, tu vida… comienza a cambiar.

Debes interesarte por tu familia, por los que te rodean: padres, hermanos, abuelos… Y ese afecto que das y darás, tarde o temprano, va a ser correspondido, y va a cambiar tu visión de la vida, porque tú vives para ser feliz y hacer felices a los que te rodean.

Amigo mío, gracias, ¡y muy buenos días!

Siempre adelante con la fe.

Victoria Bellido Durán
© copyright